Se tramitan varias decenas de nulidades matrimoniales en Asturias cada año. Aunque, a priori, podría parecer una cifra muy baja si la comparamos con los divorcios, lo cierto es que las solicitudes se han multiplicado desde 2015. La imagen de un proceso largo y caro forma parte ya del pasado.
En agosto del año 2015, el Papa Francisco presenta una carta apostólica en forma de motu proprio que supone una importante reforma de la institución de la nulidad con el fin de adaptarla a los tiempos actuales y a las inquietudes de los fieles.
Desde el 1 de enero del 2016, se impulsan estas reformas que simplifican el procedimiento suprimiendo la segunda instancia obligatoria e introduciendo la figura del procedimiento abreviado en los casos más claros. Ahora, algunas solicitudes de nulidades matrimoniales en Asturias se resuelven en seis meses.
También el coste del proceso se abarata e incluso puede ser gratuito para las personas que no pueden pagarlo.
A diferencia del divorcio, para la nulidad eclesiástica, hemos de alegar una causa. A las causas clásicas como la no consumación del matrimonio o la intimidación, entre otras, se suman la inmadurez, toxicomanías, infidelidades recurrentes e incluso malos tratos.
El procedimiento se inicia con la presentación de la demanda y se informa a la otra parte para que responda o no según le convenga. Si responde, se le comunica al demandante. A continuación, se establece un período de pruebas con el fin de demostrar la causa o causas de nulidad. Tras ello, las partes presentan un escrito de conclusiones y el defensor del vínculo, un escrito de observaciones. El juez estudia las actuaciones y dicta sentencia. Se abre la posibilidad de un recurso de apelación si alguna de las partes no está de acuerdo con ella.
Desde Montserrat González Rufo - Abogados, esperamos que esta información responda a tus intereses.
Mándanos un mail